Este artículo reflexiona sobre cómo la educación en autonomía e independencia prepara a los niños para una vida adulta significativa y orientada a la felicidad. La familia influye significativamente en el desarrollo, determinando valores y actitudes a través de las relaciones y métodos de educación. Fomentar la autonomía permite a los niños asumir responsabilidades, confiar en sí mismos y ser competentes. Permitirles experimentar y aprender de la realidad, con apoyo y confianza, les prepara para una vida adulta responsable y plena.
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