La percepción que tenemos de nosotros mismos es un factor determinante en nuestra vulnerabilidad o inmunidad a una serie de trastornos psicológicos, como las fobias, la depresión, el estrés, la ansiedad, la inseguridad interpersonal, y los trastornos psicosomáticos, entre otros. Cultivar la autoestima es crucial, ya que solo quien aprende a amarse a sí mismo puede liberarse de todas las demás influencias negativas.
La autoestima se basa en nuestras creencias y en cómo nos evaluamos a nosotros mismos, implicando tanto un juicio de valor como las consecuencias que acompañan dicho juicio. Su construcción comienza desde el nacimiento y se desarrolla cada vez que enfrentamos diversas experiencias dolorosas o placenteras, que interpretamos para formar nuestros valores, normas, juicios y filosofía de vida.

Cuando convertimos nuestras creencias en dogmas, perdemos flexibilidad y la mente nos obliga a hacer exigencias absolutas hacia nosotros mismos, los demás y el mundo. Esto establece ideas limitantes, creando nuestros «tengo que,» «debo,» o «soy incapaz de,» las cuales generan prejuicios, emociones negativas, enfermedades psicosomáticas y problemas en relaciones interpersonales. Amarse a uno mismo de manera realista y sana es uno de los principales requisitos para la salud, en toda su extensión, y el mejor camino para expresar y comunicar afecto a las personas que queremos (Rizo, 1990). Las personas actúan de acuerdo a cómo se sienten consigo mismas; es imposible dar amor si no podemos querernos a nosotros mismos.
¿Cómo cultivar la autoestima?
- Conócete a ti mismo: Identifica tus puntos fuertes, desarróllalos y aplícalos en los distintos ámbitos de la vida: trabajo, familia, ocio y relaciones. Para obtener una vida plena y significativa, pon esas virtudes al servicio de una causa superior.
- Sé más flexible contigo y con los demás.
- Establece metas realistas y sólidas.
- Sé compasivo contigo mismo: Silencia la voz autocrítica que te juzga, acéptate como eres y perdona tus errores. Todos nos equivocamos; es parte de la vida y del aprendizaje.
- Dedica tiempo para ti mismo: Disfruta de momentos para darte gustos y descansar verdaderamente; no dejes que el tiempo libre sea «el que sobra.»
- Sé consciente del presente: Reconoce, acepta y agradece lo que tienes y quién eres. Reconoce que los problemas no son más que ilusiones transitorias.
- Háblate positivamente y con amabilidad: Como te hablaría la persona que más te ama.
Cómo Auto-Recompensarte
Disfruta de actividades y personas agradables y ten detalles contigo mismo. Presta atención a los acontecimientos positivos: Apunta en un diario los tres mejores momentos del día y cómo contribuiste en ellos. Seis semanas después (aproximadamente el mismo tiempo que necesita un antidepresivo para hacer efecto), notarás un aumento considerable en tu nivel de satisfacción.
Referencias Bibliográficas
Brown, B. (2010). The gifts of imperfection: Let go of who you think you’re supposed to be and embrace who you are. Hazelden Publishing.
Dyer, W. W. (1980). El cielo es el límite. Editorial Diana.
Neff, K. (2011). Self-compassion: The proven power of being kind to yourself. William Morrow.
Rizo, M. (1990). La autoestima y su importancia en el desarrollo personal. Editorial Psicología Moderna.
Seligman, M. E. P. (2004). Authentic happiness: Using the new positive psychology to realize your potential for lasting fulfillment. Free Press.
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