En psicología, se denomina estrategias de afrontamiento a las respuestas que las personas utilizan para manejar problemas o adversidades. En este artículo, abordaremos la reevaluación positiva, uno de los estilos principales que nos permite enfrentar las situaciones de manera adaptativa
La reevaluación positiva es una estrategia de afrontamiento que nos permite reconocer y aceptar los problemas a los que nos enfrentamos, identificar el lado positivo y aprender de las dificultades. En el contexto laboral, las personas que emplean la reevaluación positiva para enfrentar desafíos logran experimentar satisfacción por el deber cumplido y orgullo por un trabajo bien hecho. Su visión optimista de los problemas les proporciona fuerza y motivación para seguir adelante, y les permite valorar el impacto de su labor en el bienestar de su familia y en la consecución de los objetivos de su equipo de trabajo.

Beneficios de la estrategia de reevaluación positiva
- Modifica la forma de enfrentar la situación sin distorsionar la realidad.
- Favorece la adaptación social, el desarrollo personal y la percepción de bienestar.
- Contribuye a tolerar situaciones estresantes y genera pensamientos que ayudan a enfrentarlas.
- Desarrolla la inteligencia emocional.
- Reduce los niveles de estrés, depresión y ansiedad.
- Atenúa la percepción de amenaza, logrando cambiar el significado de la situación y proporcionando seguridad, control y tranquilidad emocional.
Para desarrollar la estrategia cognitiva de reevaluación positiva, es fundamental seguir estos pasos:
- Reconoce y acepta las emociones: El primer paso para desarrollar la reevaluación positiva es ser consciente de las emociones que surgen ante una situación problemática. Es importante reconocer y aceptar estas emociones sin juzgarlas, permitiéndote entender cómo te afectan.
- Identifica el aspecto positivo: Una vez que hayas aceptado tus emociones, busca activamente el lado positivo de la situación. Pregúntate qué puedes aprender de la experiencia, qué oportunidades puede ofrecerte, o cómo puede contribuir a tu crecimiento personal o profesional.
- Reformula tus pensamientos: Cambia la perspectiva de tus pensamientos sobre la situación. En lugar de enfocarte en los aspectos negativos, reformula tus pensamientos para centrarte en las oportunidades y en cómo puedes manejar la situación de manera constructiva.
- Desarrolla la autocompasión: Trátate con la misma amabilidad y comprensión que mostrarías hacia un amigo en una situación similar. La autocompasión te ayudará a mantener una actitud positiva y a reducir la autocrítica.
- Practica la gratitud: Cultiva el hábito de la gratitud, centrándote en los aspectos de la vida por los cuales estás agradecido, incluso en momentos difíciles. Esto te ayudará a mantener una perspectiva positiva y equilibrada.
- Fortalece tu inteligencia emocional: Trabaja en el desarrollo de tu inteligencia emocional, que incluye la capacidad de reconocer, entender y gestionar tus emociones de manera efectiva. La inteligencia emocional es clave para aplicar la reevaluación positiva en tu vida diaria.
- Busca apoyo social: Rodéate de personas que te apoyen y que te ayuden a ver el lado positivo de las situaciones. Compartir tus experiencias con otros puede darte nuevas perspectivas y reforzar tu capacidad de reevaluar de manera positiva.
- Practica regularmente: Como cualquier habilidad, la reevaluación positiva se fortalece con la práctica. Integra estos pasos en tu vida diaria y, con el tiempo, te resultará más fácil aplicar esta estrategia de manera natural.
Siguiendo estos pasos, puedes desarrollar y fortalecer la estrategia de reevaluación positiva, lo que te permitirá enfrentar los desafíos con una actitud más resiliente y optimista.
Referencias Bibliográficas
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