En un entorno laboral cada vez más exigente, emocionalmente desafiante y en constante cambio, los líderes ya no pueden depender solo de la experiencia o la intuición para motivar, retener y cuidar a sus equipos. Las investigaciones en neurociencia social revelan que pequeñas decisiones —como una frase mal formulada, una exclusión involuntaria o una carga mal distribuida— pueden activar respuestas de amenaza en el cerebro, deteriorando el clima laboral, la confianza y la productividad. ¿Cómo liderar entonces de forma más consciente, efectiva y humana? Este artículo ofrece una guía práctica basada en el Modelo SCARF de David Rock, que integra ciencia y empatía para transformar la forma en que dirigimos personas. Si buscas mejorar el compromiso, reducir el conflicto y construir culturas organizacionales saludables y sostenibles, este contenido es para ti.
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