¿Tu equipo trabaja mucho, pero no sabes si realmente está avanzando? ¿Sientes que hay esfuerzo, pero no impacto claro? En un mundo donde los resultados mandan, medir el rendimiento del equipo se vuelve esencial, pero hacerlo bien es un arte. No se trata solo de números y reportes, sino de entender cómo trabaja el equipo, cómo se relaciona y cuánto potencial está aún sin activar. Este artículo te invita a mirar el rendimiento con otros ojos: con más inteligencia, más humanidad y más intención. Porque un equipo que se conoce, se mide y se mejora, no solo rinde más: evoluciona.
Sigue leyendo
