En un entorno empresarial cada vez más competitivo, atraer, motivar y retener talento no depende únicamente de ofrecer un buen salario. Las nuevas generaciones de trabajadores valoran el propósito, la flexibilidad, el bienestar y las oportunidades de desarrollo tanto como la remuneración económica. Ante este cambio de paradigma, surge la necesidad de transformar los modelos tradicionales de pago en sistemas estratégicos de compensación total. Este artículo invita a explorar cómo las organizaciones —en Colombia y a nivel internacional— pueden rediseñar su propuesta de valor al empleado, combinando equidad, competitividad, legalidad y tendencias emergentes para construir culturas organizacionales sólidas y sostenibles.
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