¿Te has sorprendido alguna vez defendiendo una idea “a capa y espada”, incluso cuando las evidencias apuntan en otra dirección? En un mundo saturado de información, es fácil quedar atrapados en creencias rígidas que nublan nuestro juicio y condicionan nuestras decisiones sin que nos demos cuenta. En este artículo te invito a explorar, de forma clara y sencilla, la diferencia entre una mente dogmática y una mente crítica, comprender cómo se forman esas ideas absolutas que gobiernan nuestras emociones y comportamientos, y descubrir herramientas prácticas para desarrollar un pensamiento más flexible, consciente y libre. Sigue leyendo y empieza a cuestionar no solo lo que piensas, sino cómo lo piensas.
En este artículo exploraremos dos tendencias del pensamiento humano: el dogmatismo y el pensamiento crítico. ¿Cuál de estos tipos de pensamiento predomina en ti? El pensamiento dogmático se refiere a un conjunto de creencias absolutistas que algunas personas desarrollan y utilizan tanto en su diálogo interno como en su interacción social. En este modo de pensar predominan el egocentrismo, la arrogancia, la falta de autocrítica y la intolerancia hacia los demás. Estas ideas llegan a convertirse en reglas rígidas que las mentes dogmáticas asumen como forma de vida, influyendo en sus emociones, sus comportamientos y sus decisiones.

El dogmatismo es una alteración del pensamiento que se origina en el aprendizaje y se convierte en parte integral de las personas a través de las emociones. Se mantiene mediante el autoengaño y la disminución de las capacidades de razonamiento y resolución de problemas. Para una mente dogmática, el cambio es una amenaza, y cualquier persona que no encaje en sus creencias es rechazada.

La mejor manera de combatir estas creencias limitantes es desarrollar una mente flexible mediante el pensamiento crítico. Esto implica mantener una actitud abierta a diferentes alternativas, reevaluar nuestras propias creencias de manera racional y aceptar opiniones contrarias. La mente crítica está dispuesta al cambio, reconoce que no existen verdades absolutas, que las costumbres se renuevan, y que el conocimiento humano está en constante transformación.
Desarrollar el pensamiento crítico es esencial para tomar decisiones informadas y evaluar información de manera objetiva. A continuación, te presento algunos consejos prácticos para mejorar tus habilidades de pensamiento crítico:
- Cuestiona tus suposiciones: Examina tus creencias y suposiciones subyacentes. Pregúntate por qué crees lo que crees y si hay evidencia que apoye tus puntos de vista.
- Evalúa las fuentes de información: Analiza la credibilidad de las fuentes de información. Considera el autor, la fecha de publicación, y si la información está respaldada por evidencia o investigación.
- Practica la empatía intelectual: Intenta entender las perspectivas de los demás, incluso si no estás de acuerdo. Ponerte en el lugar de los demás puede ayudarte a ver las situaciones desde diferentes ángulos.
- Desarrolla habilidades de investigación: Aprende a buscar información de manera efectiva y a distinguir entre fuentes confiables y no confiables. La habilidad para investigar bien es fundamental para el pensamiento crítico.
- Analiza argumentos y evidencia: Evalúa la solidez de los argumentos presentados por los demás. Busca evidencia que respalde las afirmaciones y considera si existen contraejemplos o contraargumentos.
- Fomenta el pensamiento lógico: Practica el uso del razonamiento lógico para conectar ideas y desarrollar conclusiones coherentes. Evita las falacias lógicas y busca coherencia en los argumentos.
- Desarrolla la curiosidad intelectual: Cultiva una actitud de curiosidad y disposición para aprender. Haz preguntas y busca respuestas que amplíen tu comprensión del mundo.
- Reflexiona sobre tus decisiones: Después de tomar decisiones importantes, reflexiona sobre el proceso que seguiste. Considera qué podrías haber hecho de manera diferente para mejorar el resultado.
- Desafía el status quo: No aceptes las cosas tal como son solo porque siempre se han hecho de esa manera. Cuestiona las normas y busca formas de mejorarlas.
- Participa en debates y discusiones: Involúcrate en debates constructivos sobre temas importantes. Esto te ayudará a exponer tus ideas y a considerar diferentes puntos de vista.
Implementar estos consejos en tu vida diaria te ayudará a desarrollar un pensamiento crítico más sólido, permitiéndote tomar decisiones más informadas y adaptarte mejor a situaciones complejas.
Referencias Bibliográficas
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Saucier, G., & Webster, R. J. (2010). Evidence for the existence of the “Big Six” personality dimensions. Journal of Research in Personality, 44(4), 626-640. https://doi.org/10.1016/j.jrp.2010.08.006
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Visto así me da que mejor no preguntar. Porque de hecho me ha parecido que la presentación y desarrollo de ambos pensamientos según lo que exponías era dogmático, es decir, impuesto, nada flexible sin autocrítica. He comprendido perfectamente la diferencia
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