Neuroseguridad: Transformando la Cultura de Seguridad Laboral a través de la Neurociencia


En un entorno laboral cada vez más complejo y desafiante, entender cómo funciona nuestro cerebro puede marcar la diferencia entre tomar decisiones seguras o poner en riesgo nuestra salud y la de los demás. La neuroseguridad laboral, una innovadora disciplina que combina la neurociencia con la prevención de riesgos, nos ofrece nuevas herramientas para mejorar la seguridad en el trabajo y aumentar la productividad. Descubre cómo aprovechar el poder del cerebro humano para crear ambientes laborales más seguros y eficientes.

Todas las personas tienen la capacidad de desarrollar nuevas competencias y conocimientos a lo largo de la vida, independientemente de su edad. Esta idea es fundamental en las organizaciones que buscan un cambio cultural, especialmente en aquellas con talento multigeneracional y multicultural. La neurociencia ha permitido avances significativos en la comprensión del cerebro humano, sus potencialidades y limitaciones, lo que resulta esencial para entender cómo tomamos decisiones en el trabajo y por qué nos comportamos de determinadas maneras.

Una de las aplicaciones más recientes de la neurociencia en el ámbito laboral es la neuroseguridad, que se define como el conjunto de técnicas y procesos de seguridad ocupacional diseñados para reducir accidentes y enfermedades laborales, al tiempo que se incrementa la productividad. Este enfoque utiliza los conocimientos sobre el cerebro para mejorar la toma de decisiones en situaciones de riesgo y fomentar comportamientos más seguros entre los trabajadores.

El Comportamiento Humano como Factor de Riesgo

Diversos estudios han demostrado que el comportamiento inseguro es la principal causa de los accidentes laborales. La neuroseguridad se basa en la premisa de que muchos de estos comportamientos están relacionados con patrones cerebrales específicos que pueden ser identificados y modificados.

Un estudio pionero realizado por el psicólogo chileno Alfredo Sherrington reveló que las personas que frecuentemente realizan actos fuera de las normas o se exponen a peligros presentan menor actividad en la corteza prefrontal, la región del cerebro responsable de la toma de decisiones racionales y la regulación del comportamiento. Estas personas tienden a buscar gratificación inmediata, como en el caso de aquellos que se niegan a usar equipo de protección por incomodidad, priorizando sus necesidades personales sobre la seguridad colectiva. Además, cuando enfrentan decisiones críticas, suelen basarse en expectativas poco realistas o directamente niegan la posibilidad de resultados negativos.

Los Avances de la Neuropsicología en la Seguridad Laboral

Los últimos avances en neuropsicología han profundizado en la capacidad del cerebro para neuroplasticidad, es decir, su habilidad para reorganizarse en respuesta al aprendizaje y a los estímulos del entorno. En el contexto de la seguridad laboral, este principio se utiliza para reeducar a los trabajadores con patrones de comportamiento riesgosos, ayudándolos a controlar el deseo de gratificación inmediata y mejorar sus capacidades de autocuidado.

Uno de los avances más recientes en este campo es el uso de biofeedback y técnicas de entrenamiento cognitivo-conductual, que permiten monitorear la actividad cerebral en tiempo real. Estas técnicas ayudan a identificar los momentos en que el trabajador podría estar tomando una decisión impulsiva o peligrosa, brindándole retroalimentación inmediata para corregir su comportamiento. Esto no solo reduce los riesgos de accidentes, sino que también fortalece la capacidad del individuo para mantener el enfoque y tomar decisiones seguras a largo plazo.

El Rol de la Neuroseguridad en el Futuro de la Salud Ocupacional

El impacto de la neuroseguridad va más allá de la simple reducción de accidentes. Al promover un entorno en el que los trabajadores son conscientes de sus propios procesos de toma de decisiones, se genera un cambio cultural en las organizaciones. La aplicación de técnicas neurocientíficas en la seguridad laboral fomenta un enfoque más proactivo y preventivo, mejorando no solo la seguridad, sino también la salud mental y el bienestar general de los empleados.

Estudios recientes han explorado la conexión entre el estrés crónico y los comportamientos inseguros. El estrés afecta la actividad de la corteza prefrontal, lo que puede llevar a una disminución en la capacidad de planificación y toma de decisiones conscientes. Esto subraya la importancia de integrar estrategias de manejo del estrés en los programas de neuroseguridad, asegurando que los trabajadores no solo estén físicamente protegidos, sino también mentalmente preparados para enfrentar situaciones de riesgo.

Conclusión

La neuroseguridad ofrece una perspectiva innovadora para gestionar los riesgos en el entorno laboral, aprovechando el conocimiento sobre el funcionamiento cerebral para promover comportamientos más seguros y decisiones más conscientes. A medida que la neurociencia y la neuropsicología continúan avanzando, el campo de la seguridad y salud en el trabajo seguirá beneficiándose de nuevas herramientas y enfoques para mejorar tanto la seguridad física como el bienestar integral de los trabajadores. Implementar estas técnicas en las organizaciones no solo reducirá la ocurrencia de accidentes, sino que también creará culturas organizacionales más saludables y productivas, donde la seguridad es una responsabilidad compartida y consciente.

Referencias Bibliográficas

Sherrington, A. (sf). Psicología antes de la emergencia: Neuroseguridad . Sociedad Chilena de Pediatría . https ://www .sochped .cl /noticias /222 -psicologia -antes -de -la -emergencia -neuroseguridad

Valencia Ontiveros, A. (2017, agosto). Creando una cultura preventiva en seguridad: Neuroseguridad . LinkedIn . https ://www .linkedin .com /pulse /creando -una -cultura -preventiva -en -seguridad -valencia -ontiveros/


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