Transformando Normas Sociales: Cómo la Ventana de Overton Moldea Nuestros Valores


¿Es posible cambiar los valores de una sociedad entera? La Ventana de Overton, un fascinante modelo político, sugiere que sí. En este artículo, exploraremos cómo las ideas impensables pueden convertirse en normas aceptadas, y cómo la política y los medios de comunicación pueden moldear nuestras creencias. Descubre las etapas de este proceso y reflexiona sobre su impacto en nuestra cultura y valores.

Mientras investigaba cómo generar cambios culturales que promuevan la conciencia y la adopción de actitudes positivas sobre el respeto a la salud y la vida en una población trabajadora, me encontré con el concepto de «la Ventana de Overton», un modelo de cambio interesante utilizado en política para transformar las actitudes de una sociedad ante una nueva idea.

La Ventana de Overton es una teoría política que lleva el nombre de su creador, el estadounidense Joseph Overton, quien formuló un modelo de cambio para imponer ideas mediante el uso de medios de comunicación y la legitimación política. Este modelo consiste en la aplicación sistemática y coherente de técnicas que, gradualmente, modifican las percepciones de grupos sociales sobre un tema determinado.

A continuación, se presenta la secuencia diseñada por Overton:

Primera etapa: Se busca imponer una idea que previamente era impensable para la sociedad (por ejemplo, el canibalismo), apelando a la libertad de expresión y al interés científico. El objetivo es eliminar los tabúes y las consideraciones morales que podrían causar un rechazo inicial a la nueva idea. En esta etapa, se da visibilidad a un grupo social, real o inventado, que acepte los conceptos que se desean promover.

Segunda etapa: Se persigue la aceptación de la nueva idea mediante el uso de argumentos científicos y la señalización de quienes se nieguen a aceptarla. Paralelamente, se buscan antecedentes históricos, mitológicos o contemporáneos, o incluso se inventan, para utilizarlos como pruebas de que los conceptos innovadores pueden ser legalizados.

Tercera etapa: Se trata de brindar un sentido de sensatez a la nueva idea. En esta etapa, expertos y periodistas demuestran que, a lo largo de la historia, ha habido períodos en los que la humanidad aceptó la idea que se desea imponer. Se promueven los conceptos recientes y se señala a los grupos sociales que se resisten, catalogándolos como intolerantes.

Cuarta etapa: La idea se populariza. Los medios de comunicación presentan los nuevos conceptos como naturales y positivos, generando discusión y presencia en redes sociales, música, películas, novelas y obras de teatro.

Quinta etapa: El objetivo es otorgar valor político a la nueva idea. Se crea una legislación adecuada para enmarcar y legalizar la idea que se ha estado imponiendo. Durante el proceso de aprobación, se utilizan encuestas que exageran el apoyo popular para obtener mayor aceptación.

Un ejemplo real y documentado de la implementación de la estrategia de la Ventana de Overton, es el cambio en la percepción pública y la aceptación de las bebidas azucaradas, en particular, los refrescos.

Contexto Histórico:

Principios del siglo XX: En las primeras décadas del siglo XX, el consumo de refrescos azucarados era limitado y no se consideraba una parte esencial de la dieta. Estas bebidas eran vistas como un lujo ocasional, no como un producto de consumo masivo. La idea de consumir refrescos regularmente era impensable para la mayoría de la gente.

Aplicación de la Ventana de Overton:

  1. Primera etapa: Lo impensable
    • A principios del siglo XX, la idea de que los refrescos azucarados se convirtieran en una parte cotidiana de la dieta era impensable. El azúcar era costoso, y las bebidas endulzadas artificialmente no eran de fácil acceso. Sin embargo, las empresas de bebidas comenzaron a experimentar con la comercialización de refrescos, promoviendo la idea de que podían ser disfrutados como una indulgencia ocasional.
  2. Segunda etapa: De lo radical a lo aceptable
    • Durante las décadas de 1920 y 1930, las empresas de refrescos, como Coca-Cola, empezaron a utilizar campañas publicitarias masivas para asociar el consumo de refrescos con placer, alegría y modernidad. Este cambio comenzó a desplazar la percepción de estas bebidas como una indulgencia ocasional a una opción aceptable para el consumo regular. Los refrescos se convirtieron en un símbolo de estilo de vida y éxito, especialmente en las campañas dirigidas a los jóvenes.
  3. Tercera etapa: De lo aceptable a lo sensato
    • En las décadas de 1950 y 1960, el consumo de refrescos se promovió como una parte normal y sensata de la vida diaria, incluso como una alternativa al agua. Las campañas publicitarias se centraron en la comodidad y el placer inmediato que ofrecían estas bebidas. La inclusión de máquinas expendedoras en escuelas, oficinas y otros espacios públicos ayudó a normalizar el consumo diario de refrescos.
  4. Cuarta etapa: De lo sensato a lo popular
    • En las décadas de 1970 y 1980, el consumo de refrescos alcanzó su punto máximo en popularidad. La publicidad se intensificó, con eslóganes icónicos como «It’s the Real Thing» y «Have a Coke and a Smile» que se incrustaron en la cultura popular. Los refrescos se convirtieron en una parte omnipresente de la dieta diaria de millones de personas, respaldados por el marketing de masas y la disponibilidad en casi todos los entornos sociales.
  5. Quinta etapa: De lo popular a la política
    • Finalmente, el consumo de refrescos se consolidó a nivel social y político, con la inclusión de bebidas azucaradas en las dietas escolares y el patrocinio de eventos deportivos y culturales. Las compañías de bebidas también influyeron en la política alimentaria, logrando evitar o reducir la implementación de regulaciones sobre el contenido de azúcar en sus productos durante muchos años. Esto convirtió el consumo de refrescos en una norma social aceptada y difícil de cuestionar.

Conclusión:

El cambio en la percepción y aceptación del consumo regular de refrescos azucarados muestra cómo la Ventana de Overton puede ser utilizada para transformar una idea inicialmente impensable en una norma socialmente aceptada. A través de un proceso gradual que involucró campañas publicitarias masivas, cambios en el estilo de vida y la influencia en políticas públicas, el consumo de refrescos pasó de ser un lujo ocasional a una parte omnipresente de la dieta diaria, con importantes consecuencias para la salud pública a nivel global.

Esta teoría es interesante porque plantea que es posible cambiar los valores de una sociedad, y nos advierte sobre cómo la política y los medios de comunicación pueden ejercer control sobre nuestras creencias. También nos alerta sobre el hecho de que las técnicas descritas pueden ser utilizadas tanto para alcanzar objetivos éticamente correctos (promover valores sociales) como incorrectos (hacer que aceptemos como normales la corrupción, la guerra o la violencia).

Los invito a compartir su opinión: ¿Cómo aplicarían este modelo para generar cambios culturales positivos?

Referencias bibliográficas

El Renegau. (2014, abril 4). La Ventana de Overton. Recuperado de http://jr-elrenegau.blogspot.com.co/2014/04/la-ventana-overton.html

3DJuegos. (n.d.). ¿Es posible cambiar los valores de una sociedad entera? La Ventana de Overton, un fascinante modelo político. Recuperado de http://www.3djuegos.com/foros/tema/30024874/0/metodo-para-cambiar-los-valores-sociales-ventana-overton/

Ventana de Overton: Cómo las ideas impensables se vuelven normas. Recuperado de http://tipings.com/es/pages/17140


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